El 23 de noviembre de 2018 participé en una jornada didáctica en la
embajada de España, organizada en cooperación entre la Consejería de Educación
y el DSV (Deutscher Spanischlehrerverband) y con el apoyo de la Junta de
Castilla y León. Fue una jornada muy interesante con varios ponentes de
distintos centros de Salamanca.
Me tocó la suerte de ganar una beca para un curso para profes de una semana
en Salamanca en el Colegio Delibes con el alojamiento con pensión completa incluido. ¡Qué alegría! Como ya había vivido en
Castilla y León hace 35 años, se me presentó la oportunidad fantástica de
recorrer unos lugares encantadores, aprovechando el viaje a Salamanca.
Entonces, ¿cuáles fueron los requisitos de participación? Mi interlocutor
en el Colegio Delibes me indicó que me tenía que registrar en la “redhispanistas”,
enviar una certificación de mi centro informando de mi actividad docente ELE y
confirmar que no había disfrutado de una beca de la Junta de Castilla y León
antes. Con tan buena fortuna que mi compañera en el instituto también podía
participar.
Una semana en Salamanca: Antes de partir de viaje, me imaginaba la universidad,
la catedral, la Plaza Mayor, estudiantes internacionales, iglesias románicas y
góticas, piedra amarilla etc.
¿Qué fechas serían las más idóneas? Me decidí por una semana en verano. Así
podría combinar el viaje a Salamanca con otra semana de vacaciones por los campos
de Castilla sin miedo de perder clases en Berlín. Mi marido y otra amiga nos
acompañaban y los cuatro alquilamos un coche y recorríamos en ruta a Salamanca
algunos pueblos con encanto especial. Castilla en julio. Mucho sol y poca
sombra, sobre todo durante la hora de la siesta. Pero también paisajes impresionantes
y mucha cultura; afortunadamente mejor cuidada que me la recordaba, hace 35
años.
Al llegar a Salamanca nos encontramos en una residencia estudiantil de
monjas franciscanas. Durante las vacaciones la institución pone a disposición
las habitaciones para alquilarlas a participantes de cursos del Colegio
Delibes, así que ya en el comedor la primera noche nos encontramos con otros participantes
de nuestro programa.
Nuestro grupo de trabajo estaba compuesto por doce profesores de ELE. El
grupo era variopinto. Las dos éramos las únicas alemanas. También había una
pandilla de cinco italianos que no se conocían antes, apoyados por otro
italiano de EEUU y otra estadounidense, una argentina de Taiwan y una española
que da clases en Inglaterra y una escocesa. Teníamos tres horas de clases cada
día. En las primeras dos horas trabajábamos diversos aspectos lingüísticos y
metodológicos, así como su aplicación práctica para nuestras clases.
Concluíamos los talleres con una fase de profundización en temas concretos de
gramática, en muchas ocasiones con sesiones sobre los más especiales usos de
los tiempos de los verbos.
Cada día había ponencias y estrenos de películas para todos los estudiantes
del Colegio Delibes. También nos ofrecieron varias visitas guiadas por la
ciudad por las tardes: Salamanca cultural, el recorrido literario, visita a un
museo y hasta una excursión a una bodega en un pueblo en la Provincia de
Zamora. Fue una experiencia extraordinaria, no solo por la hospitalidad con la
que nos obsequiaron el director y los profesores del Colegio sino,
concretamente, también por la marcha que tenían los estudiantes del Brasil con
los que tuvimos el placer de coincidir en la excursión.
Todo el personal del Colegio no reparó en atenciones, el grupo de profesores
enseguida estableció unas relaciones
tanto profesionales como personales muy motivadoras. Yo diría que todos
disfrutamos del curso y ya estamos considerando volver a repetir la
experiencia.
Cierto es que vuelvo muy motivada para aplicar algunos de los
planteamientos que extraje de mi estancia en Salamanca. Sobre todo los juegos y
los videos de las canciones.
La ciudad de Salamanca lleva trabajando un periodo más o menos largo de
tiempo en la formación continua de profesorado en ELE procedente de todo el
mundo. La variedad de perspectivas en un mismo grupo de trabajo enriquece
enormemente los talleres y sus conclusiones, también a nivel individual. El
concepto está muy bien trazado y el entorno muy apropiado.
Aprovecho para agradecer a todos aquellos que me hicieron posible disfrutar
de esta oportunidad. Fue una experiencia sumamente enriquecedora
En caso de que alguien tenga interés sobre un detalle u otro, puede
contactarme: dorlies.radike-thiel@berlin.de
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