martes, 24 de marzo de 2020

Recursos para el aprendizaje en línea en tiempos de Coronavirus



Dada la excepcional situación en el ámbito educativo español, desde el INTEF, unidad del Ministerio de Educación y Formación Profesional, se ha diseñado este sitio web “Recursos para el aprendizaje en línea”, con el objetivo de ofrecer al profesorado, a las familias y al alumnado información sobre diferentes tipos de recursos (materiales, cursos de formación, plataformas, herramientas, etc.) que están a su disposición para ser utilizados en línea.
Este sitio web se ha organizado en varios apartados para facilitar la accesibilidad a los distintos recursos que se proporcionan:
En la pestaña “Recursos“, se incluye una selección de recursos educativos digitales, organizados por etapas educativas: Infantil y Primaria; Secundaria Obligatoria y Bachillerato y Formación Profesional. Entre los repositorios de recursos que se ofrecen para consulta, destacan Procomún, Red de Recursos Educativos en Abierto, con más de 94.000 recursos de aprendizaje; el Proyecto EDIA, con recursos educativos abiertos curricularmente referenciados; un banco de rúbricas para ayudar a los procesos de evaluación; un banco de recursos históricos del Ministerio de Educación y Formación Profesional; los recursos del Proyecto EDAD, especialmente pensados para la enseñanza a distancia en Secundaria, y Simuladores de Formación Profesional, para trabajar contenidos incluidos en los currículos oficiales de esta etapa.
En la pestaña “Formación y apoyo“, se referencia la oferta formativa ofrecida por el INTEF sobre aprendizaje en línea: uso de entornos virtuales de aprendizaje; colecciones de recursos educativos digitales, etc.
En la pestaña “Otras iniciativas“, se ofrece información puntual sobre las iniciativas desarrolladas por diversas entidades privadas, que ponen sus servicios a disposición de la comunidad educativa. Entre los recursos ofrecidos, destacan herramientas y plataformas especialmente pensadas para la enseñanza a distancia, páginas web, materiales educativos de tipología diversa, etc.
En la pestaña “Te ayudamos“, se incluyen diversas informaciones que pueden ser de utilidad para la enseñanza a distancia, relativas a videotutoriales sobre el manejo de Procomún para optimizar tus búsquedas; eXeLearning, herramienta de creación contenidos educativos digitales; relación de aplicaciones y plataformas para la enseñanza a distancia, etc.
Os animamos a visitar la web y a utilizar con vuestros alumnos algunos de los recursos disponibles. Mucho ánimo!

Enlace directo:  https://intef.es/recursos-educativos/recursos-para-el-aprendizaje-en-linea/

lunes, 3 de febrero de 2020

Aquellos maravillosos años - Abierta la inscripción para las Agrupaciones de Lengua y Cultura españolas

Está abierto el plazo de matrícula para las Agrupaciones de Lengua y Cultura españolas (ALCE) hasta el 20 de marzo 2020.

La misión de estas Agrupaciones es la enseñanza del español y de la cultura española para alumnos y alumnas de nacionalidad española o hijos de espanoles. En la actualidad, este programa se desarrolla en 12 países y atiende a casi 16.300 alumnos.

Para ilustrar lo que supone este aprendizaje recuperamos un bello testimonio de una ex alumna, Sara Otero, quien, tras finalizar su etapa como alumna ALCE, se despidió con las siguientes palabras pronunciadas en un evento en Stuttgart:



Aquellos maravillosos años

Todo empezaba el día anterior, el jueves. No hacía falta mirar al calendario, ya te recordaban en casa que al día siguiente tenías clase de español. Y cada jueves el mismo repertorio: que si habías metido los libros y cuadernos en la mochila, que si tenías deberes... y tú lo único que esperabas con ilusión era recibir un correo o una llamada de la profe anulando las clases. Pero bueno... se quedaba siempre en eso: una ilusión.
Porque creedme, no hay peor sensación que acabar el viernes el cole alemán y que todos los compañeros estén planeando a qué hora quedar a la tarde, ya que es fin de semana, y tú pensabas: ¿cómo qué fin de semana? Yo todavía tengo español; para mí el finde no empezaba el viernes. Lo peor era cuando te preguntaban tus amigos, que por qué no tenías tiempo... ¿Por qué? ¡Pues porque había que ir a la escuela española! Ahí era dónde teníamos la sensación de estar malgastando 3 horas semanales de nuestras vidas.
Digo eso, porque hoy sé que fueron horas muy bien aprovechadas, aunque de aquellas no fuera consciente de ello, como tampoco lo serán la mayoría de los alumnos ahora ¿verdad?

Yo os entiendo: Vosotros os preguntaréis: “¿por qué tengo que ir a clase de español?”
¿Por qué no puedo disfrutar una tarde libre un viernes como todos los demás? Y los viernes te preguntabas: ¿por qué existirán los malditos acentos? ¿Para qué se quieren tildes, si ya sabemos cómo pronunciar las palabras? Además, algunas son agudas, otras llanas, otras esdrújulas... y ya no nos vengáis con excepciones, con hiatos o diptongos, ¡eso no hay quién lo entienda! O con el ser y estar... o cuando se escribe “j” y cuando “g”, o cuando una “c” o una “z”... o la “ll” o la “y”... Ya no hablemos de las conjugaciones de verbos que hay ¿es que os habéis dado cuenta?: ande, he andado, andaba, anduve, andaré, andaría, anduviera o anduviese, había andado, hubiera o hubiese andado.... Podría afirmar que durante esas horas de gramática muchos de los alumnos ahí sentados se preguntaban: ¿Por qué tendrá que ser el español mi lengua materna? ¡Y con razón!

Pero hoy, después de un año sin clases de español soy consciente del valor de todas esas cosas que no nos gustaban en clases.

A los alumnos del ALCE: Todos sabemos que no es fácil acudir a clases de español después de haber estado todo el día en el colegio alemán y teniendo mil cosas que hacer. Pero tenemos que ser conscientes de lo afortunados que somos por tener el español como lengua materna y sobre todo por tener la posibilidad de aprenderla en un país que no es España. ¿Y queréis saber por qué? Porque el español es la segunda lengua más hablada en el mundo, es la lengua oficial en más de 20 países y la lengua materna de más de 400 millones de personas, lo cual equivale a un 6% de la población mundial; sin olvidar que este número sigue creciendo, porque es una lengua cada vez más global e influyente. El español tiene un futuro brillante y todos nosotros formamos parte de él.
Además, el español te ayudará en el aprendizaje de otros idiomas y sobre todo te mejora tus posibilidades laborales. Estas razones son más que suficientes para valorar la suerte que tenemos de ser españoles y, sobre todo, de tener una Agrupación y unos profesores que en muchas ocasiones dejan su país, que es España, para venir al extranjero y enseñarnos a nosotros la lengua, la cultura y la historia de nuestro origen, entre otras muchas cosas. Por eso, una gran parte de nuestro aprendizaje se lo debemos a las ALCE.

Los profes no sólo nos enseñan las reglas de gramática, sino la historia de España, la historia que vivieron muchos de nuestros abuelos, la razón por la que muchos de nosotros hoy estamos aquí... Nos enseñan a discutir, a argumentar, a ver cada situación desde un punto de vista crítico... Nos transmiten la cultura española, sin que tengamos que leer el libro de Don Quijote. Nos explican lo que son las Fallas, los San Fermines o la Feria de Abril. Nos enseñan típicos platos gastronómicos de cada región...
Con esas horas semanales de clases, los profes hacen posible, que nos sintamos más cerca de España aún estando a miles de kilómetros... y nos enseñan lo que cada uno de nosotros sentados en esa clase siempre tuvimos en común: una vida española, fuera de España.
Por eso hoy le queremos dar las gracias a todo el profesorado ALCE: Por cumplir su labor con esfuerzo, con dedicación, paciencia y una enseñanza que nos beneficiará en el futuro.

El año pasado se acababa para mí, como para otros muchos más, una larga etapa escolar.
Estaba contenta y satisfecha por haber acabado, por haber hecho el último examen, ¿quién no lo está después de 10 años de clases?
Hasta los jueves se hacían raros sin el repertorio de los padres... y tener los viernes libres era algo totalmente nuevo para mí... Por fin, mi fin de semana empezaba ya el viernes.
Pero a la vez, también estaba triste, porque sabía que no iba a volver a clases de español, no volvería a pisar las clases, en las que tantos momentos habíamos compartido juntos, ni volvería a ver la pizarra en la que tantas veces la profe nos explicaba las llanas, las agudas o las esdrújulas.
Hoy, gracias a las reglas de acentos en la pizarra, gracias a las lecturas que hemos leído, a las clases de cultura e historia, yo y muchos más recibimos nuestro certificado, del que nos podemos sentir orgullosos cada uno de nosotros, recordando que sin la labor de nuestros profesores, esto no hubiese sido posible. Hoy creo que todos podemos decir que habéis logrado una gran labor.

Y a todos los alumnos: No os olvidéis que el español es mucho más que unas tildes, que un subjuntivo o unas conjugaciones de verbos.
Y aunque tengáis la sensación de estar perdiendo muchas tardes, pronto os daréis cuenta que con estas tardes solo estáis ganando más enseñanza... hasta me atrevería a decir que llegaréis a echar de menos las clases de aquellos maravillosos años.

Para terminar, solo me queda decir que nunca dejéis de vivir vuestra vida española fuera de España y que recordéis que saber otro idioma es tener una ventana más desde la que observar el mundo.

                                                                                                                                                    Stuttgart, 2018



Si este programa del Ministerio de Educación y Formación Profesional ha suscitado su interés, podrá obtener más información en este enlace a la página de la Consejería de Educación en Alemania.




martes, 21 de enero de 2020

Un auxiliar en Sajonia y sus recursos alternativos a la digitalización


Antes de que diera comienzo mi labor como auxiliar de conversación en Alemania, jamás habría pensado que aquí podría llegar a experimentarse la misma sensación que en otros países menos afortunados donde aún en el siglo XXI carecen de acceso a internet. Fue por tanto grande la sorpresa que me llevé en un centro situado en una pequeña comuna de provincia sin acceso a internet. Se me plantearon por ello dificultades para la docencia y me vi obligado a un profundo cambio de mentalidad.
Esa era la situación, pero dicen que las dificultades aguzan el ingenio. Un día en el aula, tras una aburrida sesión de ejercicios sobre pronombres posesivos, los alumnos me pidieron jugar a su juego de cartas favorito, que en España conocemos como “Los hombres lobo de Castronegro”. Yo ya conocía ese juego de cartas, y se me ocurrió que tal vez un juego podía motivar a mis alumnos y ayudarme a enseñarles algo sobre la lengua y cultura de mi país, paliando al mismo tiempo la falta de recursos digitales. Ya por la tarde y con ayuda de algunas cartulinas, un lápiz, unas tijeras e imaginación, diseñé una nueva versión del juego a la que bauticé como “Érase una vez en Castilla”, con instrucciones tanto en español como en alemán, y en la que los personajes representaban figuras populares del presente en España. Los alumnos quedaron fascinados al conocer figuras tan poco comunes en su país como la Celestina, la Vieja al visillo o el Guardia Civil. Todos deseaban saber qué representaba cada una de ellas y qué rol desempeñaba en el juego.
En resumen, jugamos, hablamos español y reímos. Fue una “gamificación analógica” forzada por la situación, pero mis alumnos siguen pidiéndome cada semana jugar a su juego favorito, “Érase una vez en Castilla”.
Alejandro Ureña