En
estos tiempos de pandemia la gran mayoría se esfuerza para seguir llevando a
cabo, de la mejor forma posible, la función
que desempeña en la sociedad. Con
dificultades, pero con ganas de superación, los docentes, como otros tantos
gremios, realizamos nuestra tarea echando mano de herramientas digitales que
nunca antes, o escasamente, habíamos
utilizado. Y todo ello, con la inseguridad que supone enseñar por primera vez con programas que parecen escapar a nuestro
control.
Como
profesora de ALCE llevo impartiendo clases a través de video-conferencia desde
noviembre. Y si bien es verdad que no hay nada que supere a la clase presencial,
no es menos cierto que la enseñanza on-line también permite realizar actividades
diversas, interesantes y muy útiles para alcanzar el objetivo prioritario de
este programa:
“el mantenimiento de los vínculos de los
ciudadanos españoles residentes en el exterior con su lengua y cultura de
origen, desde el convencimiento del valor que ello aporta, para el
enriquecimiento personal de estos ciudadanos y para la difusión del acervo
cultural español en sus países de residencia”. (Orden EDU/3122/2010)
En
mi intento de seguir adelante con las actividades complementarias,
fundamentales para conseguir ese objetivo,
la semana previa a las vacaciones de Navidad realicé una que resultó ser
extraescolar, ya que tuvo lugar el 16 y 17 de diciembre, cuando las clases ya
estaban suspendidas (las familias habían sido informadas antes de que el
gobierno alemán anunciara el endurecimiento de las restricciones y decidí
seguir adelante con ella).
Ante
la imposibilidad de celebrar la Fiesta de
Navidad con las familias en el aula, como hago todos los años, pensé que
ese era un buen momento para organizar algo que contribuyera a que los alumnos
de las distintas ciudades donde están mis aulas contactaran entre sí. Así
surgió Nos conocemos y hermanamos en
Navidad, una actividad sencilla y sin grandes pretensiones, que comparto
con vosotros en este artículo.
Esa
semana me reuní con todos los alumnos en dos días. Los más pequeños fueron
citados el día 16 y con cada nivel hubo una sesión de una hora (A1, A2.2 y
A2.2). Con los restantes se hizo el día 17, en dos sesiones de hora y media (la
primera con B1.1 y B1.2, y la segunda con B2.1, B2.2 y C1).
El
objetivo principal era conocerse entre sí y, ya que entrábamos en periodo
navideño, felicitarse en español las Navidades mediante el envío, por correo
postal, de tarjetas navideñas de creación propia. Para conseguirlo los asistentes
a cada sesión fueron agrupados en 4 ó 5, mezclándose alumnos de las tres aulas
(Erlangen, Nürnberg y Würzburg). Después envié a cada grupo a una sala -Zoom da esa posibilidad- en la que,
interactuando oralmente, tenían que descubrir, en el tiempo dado, tanta
información como les fuera posible de alguien que no conocieran, del que
también tenían que escribir su dirección (nombre, edad, dónde vive,
familia, escuela, hobbies …). Pasado el tiempo, en la sala principal se realizó
una puesta en común: individualmente hablaron sobre esa persona de su grupo.
A
continuación les presenté la tarea que tenían que realizar en casa: hacer una postal
de Navidad, escribir la felicitación navideña y enviarla al compañero del que
habían escrito la dirección (a los más pequeños también les di mi dirección
para que, voluntariamente, me pudieran enviar una –recibí muchas J). Para darles ideas les mostré dos
videos con distintos modelos y procesos de realización. Tras la visualización
de los videos, con A1 y A2 acabamos la
sesión transmitiéndonos los buenos deseos para Navidad; y con B1, B2 y C1, al
contar con media hora más, realizaron las tarjetas, las mostraron y comentaron.
Acabamos la sesión viendo el video
“Quédate en casa” y como tarea para casa solo les quedó escribir y enviar
la felicitación.
Esta
actividad ayudó a los alumnos a ser conscientes de la cantidad de jóvenes que
viven una situación parecida a la suya, les permitió conocer a otros e
interactuar con ellos en español, posibilitó poner en práctica la tradición
de felicitar las navidades y que quizá
entre ellos se creen lazos de amistad. Aun así, el contacto directo que suponen
los encuentros pre-navideños con las familias en el aula, con sus
conversaciones, las degustaciones de platos típicos de nuestra tierra, los
karaokes de villancicos, las representaciones teatrales y los besos y abrazos,
esos que ahora no nos damos, los he echado en falta.
Mª Antonia Naharro García
Profesora de ALCE Stuttgart
Aulas de Erlangen, Nürnberg y Würzburg